Un
deseo. Quiero volver atrás. Un año, solo necesito un año. Un año para no
perderte, para no hacer esas estupideces y que no discutiéramos, un año para
demostrarte lo esencial e imprescindible que eres para mi. Un año para no tener
que lamentarme ahora de lo mucho que te echo de menos. Un año para esforzarme
en hacerte la persona más feliz del mundo, en que me dedicaras todas tus
sonrisas. Un año para que comprobaras y te dieras cuenta de que cuando yo te
decía que seríamos hermanos siempre, lo decía en serio. Aunque claro, no se
puede volver al pasado. Las personas que se van, se han marchado ya y no van a
volver. Todo el mundo me dice sobre este tema que no me preocupe, que los amigos
van y vienen, que hay que acostumbrarse a que las personas entren y salgan de
tu vida, que eso nos hace fuertes. Mienten. Perderte solo me ha hecho más
vulnerable, solo con oír tu nombre me siento mal. Es mi punto débil, y no me
avergüenza aceptarlo. Quiero volver al portal de siempre, a compartir bolsas de
patatas juntos y cantar y bailar, y bajar por la barandilla haciendo el idiota,
quiero volver a abrazarte. Quiero que vuelvas. Y no soy la única, sé que en el
fondo tú también lo echas de menos. Aunque ahora tienes gente nueva en tu vida,
lo entiendo, yo también, pero estás en mi cabeza todos los días. ¿Te acuerdas
de esos “para siempre”? Espero que sí, yo sigo teniendo toda la eternidad para
ti, pero... ¿y tú?
No hay comentarios:
Publicar un comentario